10 razones por las que trabajar en una startup no es para todos

El panorama de las startups se ha ido posicionando como uno de los sectores con más oportunidades de empleo. A medida que las ofertas de trabajo en empresas tecnológicas jóvenes ganan protagonismo en los portales de empleo, es importante analizar esta particular cultura laboral y lo que significa trabajar para una startup.

Los torneos de ping pong, los horarios flexibles y los ambientes jóvenes son algunas de las ventajas que se ofrecen en casi todas las ofertas de trabajo para startups, lo que puede resultar muy atractivo, pero puede no ser suficiente para saber si estás preparado para trabajar en una startup. Aunque hay muchas razones para unirse a una, trabajar para una startup no es para todo el mundo, aquí hay 10 razones por las que:

  1. Incertidumbre y falta de estabilidad

Si estás buscando un trabajo estable y seguro, lo más probable es que unirte a una startup no sea la decisión correcta. Al tratarse de empresas jóvenes, puede pasar cualquier cosa y tienen que adaptarse muy rápido. Los puestos de trabajo a largo plazo en las startups no son muy comunes, ya que las necesidades de la empresa cambian constantemente y también lo hacen los equipos y su estructura. Dar por sentado un puesto de trabajo no suele ser inteligente, pero definitivamente no es un rasgo de alguien que trabaja para una startup.

2. Una actitud proactiva es imprescindible

Si esperas a que otro te diga lo que tienes que hacer todo el tiempo, no sobrevivirás en el entorno de las startups. Trabajar en startups significa que tienes que saber que depende de ti y de tu actitud contribuir realmente al equipo. Estas empresas buscan personas muy proactivas que encuentren soluciones en lugar de excusas.

3. Tienes que ser agua, amigo

«Ese no es mi trabajo» no forma parte del manual. No importa cuál sea tu cargo, si trabajas en una startup tendrás que hacer un montón de cosas inesperadas y la mayoría van a ser nuevas para ti. Tienes que ser versátil, ninguna tarea es demasiado grande y, desde luego, tampoco demasiado pequeña.

4. Olvídate de los lujos

Las grandes empresas están acostumbradas a tener mayores prebendas y beneficios ya que tienen mayores presupuestos. Las startups no suelen ofrecer grandes beneficios de lujo debido a su ajustado presupuesto. Probablemente no te enviarán a un viaje de trabajo con todo incluido, por ejemplo. Las ventajas y beneficios de las startups están más relacionados con las cervezas después del trabajo, los descuentos para la suscripción al gimnasio y el café, y cosas así.

5. Probablemente no ganarás mucho dinero

Esto está relacionado con la razón anterior. Aunque las empresas jóvenes suelen hacer un verdadero esfuerzo por mantener el compromiso y la satisfacción de los empleados, no es ningún secreto que los presupuestos de las startups son ajustados. La gente suele unirse a las startups por los retos profesionales y la emoción más que por el dinero.

6. ¿El paraíso de los becarios?

Las startups son geniales si estás empezando tu carrera, ya que puedes aprender muchas cosas nuevas más rápido de lo que crees. Sin embargo, el concepto de ser un «becario» en una empresa en la que todo está por hacer significa que tendrás que trabajar tan duro como los demás y tendrás responsabilidades aunque seas un becario. Es una gran oportunidad para crecer desde el principio, pero sólo si estás preparado para manejarlo.

7. Trabajo en equipo o no trabajo

Si no eres una persona de equipo, unirte a una startup no es para ti. Estas empresas son equipos de personas que trabajan juntas para conseguir un mismo objetivo. Esto significa que trabajarás junto con tu departamento e incluso con otros departamentos en muchos proyectos diferentes. Si eres un lobo solitario, tal vez una startup no sea lo más adecuado para ti.

8. Expectativas frente a la realidad

Las startups tienen el objetivo de trastocar mercados e industrias. Esto puede crear muchas expectativas, que pueden llevar a grandes decepciones al no alcanzar el éxito deseado. Incorporarse a una nueva empresa innovadora supone asumir los altibajos y tomar el fracaso en beneficio propio, algo que no todo el mundo entiende.

9. Mentalidad competitiva

Si las startups no actúan rápido, no sobrevivirán. Por eso son altamente competitivas, tienen que serlo. Constantemente intentan ser más rápidas que sus competidores; desde la financiación hasta las iniciativas de ventas y marketing, ser más rápido garantizará una gran ventaja. Tener una mentalidad competitiva es clave, pero seguro que no es un rasgo común.

10. Equilibrio entre vida y trabajo

Porque las startups son equipos ambiciosos que aspiran a un gran crecimiento, son una pequeña plantilla con una enorme misión y cada persona es clave para su éxito. Por eso requieren un alto nivel de dedicación de cada individuo. Los horarios de trabajo imprevisibles para hacer las cosas y la formación constante -aunque sea en fin de semana- son parte del trabajo. La cuestión es que no todo el mundo está dispuesto a sacrificarse por el trabajo duro y seguir manteniendo una vida personal sana.

En resumen, trabajar para una startup requiere mucha determinación, dedicación, una actitud proactiva y la capacidad de aceptar los cambios. Si quieres trabajar y crecer en el mundo de las startups, debes estar preparado para afrontar los retos de formar parte de un equipo que quiere cambiar el mundo.

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