Conocer a Dios

Así es como Jesús describió los elementos fundamentales de la verdadera adoración: «Dios es Espíritu, y los que le adoran deben adorar en espíritu y en verdad» (Juan 4:24.)

Adoración en espíritu

Usted puede ser completamente ortodoxo en sus creencias, y sin embargo no expresar su alabanza hacia un Dios así de maravilloso. Sí, nuestra adoración a Dios debe basarse en la verdad, y debe involucrar la mente y el intelecto. Sin embargo, la adoración también involucra los afectos, el corazón y las emociones. Eso no significa que la adoración sea siempre una experiencia emocional.

Piensa en ello: la gente expresa sus emociones en las bodas, en los partidos de fútbol y béisbol, y en los mítines políticos. Pero si lo hacen en la iglesia, ¡se les tacha de fanáticos! Sin embargo, la Biblia nos anima a expresar abiertamente nuestra alabanza a Dios.

«Porque tu misericordia es mejor que la vida, mis labios te alabarán. Así te bendeciré mientras viva; alzaré mis manos en tu nombre» (Salmo 63:3-4).

Adoración en verdad

El estudio de la Biblia y la adoración van de la mano. Cuando ambos se separan, comienzan los problemas.

«Que la palabra de Cristo habite abundantemente en vosotros con toda sabiduría, enseñándoos y amonestándoos unos a otros con salmos e himnos y cánticos espirituales, cantando con gracia en vuestros corazones al Señor» (Colosenses 3:16).

Adorar en verdad significa que evitaremos lo que no es bíblico. Si no podemos decir, como Pedro, «Esto es lo que se dice», no debemos participar en ello. Debemos adorar al Dios de las Escrituras, el Dios de la santidad, la justicia, el amor y la misericordia, y no a un Dios creado por nosotros.

Dios está buscando verdaderos adoradores hoy en día-

  • Verdaderos adoradores que adoren a Dios no necesariamente porque tengan ganas, sino porque Dios es más que digno.
  • Verdaderos adoradores que cantarán sus canciones en la noche.
  • Verdaderos adoradores que adorarán en canto, servicio y ofrenda.
  • Verdaderos adoradores que adorarán en espíritu y en verdad.

¡Que seamos esos verdaderos adoradores hoy!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.